La Escuela.
En este relato quiero confesar 2 cosas. La primera es que E.T. en la tierra es de la Universidad de Chile. y segundo, el colegio es igual en todos los planetas del universo, bueno casi todos. Todavía no conozco el planeta LSD, ni el de los simios y menos el de Hugh. Se que es un tema hablado, pisado y mascado (como el chicle de un futbolista). “Pero que problema tenemos” -como dice Don Piraña-, y al que no le guste, deje su comentario y yo telepáticamente me comunicaré con usted. Eso si, Piense bien lo que va a decir, no vaya a ser cosa que lo abduzca un extraterrestre.
Lo primero que me acuerdo del colegio -Another Brick in the Wall- es la crueldad de como se tratan los niños. Todo empieza cuando se forman los grupos. Se arman naturalmente o los arman los Gremlins que por alguna razón la llevan en el curso. Es como cuando jugai una pichanga. Se pone el popular, la chica buena moza, el mateo o comúnmente llamado nerd, y empiezan a elegir a sus compañeros con pinzas para que pertenezcan a su tropa.
En cuanto al temita del bullying prefiero recomendarles Ben X, una película que representa todo lo que siento sobre este tema tan poco humano.
Me quiero detener en los populares. Hay formas que se emplean para llegar a tal distinción. La primera, es ser músico, si no naciste con ese talento, cagaste. Sin embargo, te queda una opción, “Guitar Hero”. Segundo, ser deportista. Ya sea en cualquier rama deportiva. Y tercero, ser encachao. Puedes ser el tipo más fome, pesado y quebrado. Pero si tienes ojos azules, pelo rubio, sonrisa pep, onda el modelo gringo en persona, puedes pertenecer a tal elite. Obviamente los Nerd no están incluidos. Pero créeme, que después de unos años salido de cuarto, el ñoño del curso va a hacer el popular, pero de “rial”.
Bueno y termino con los profesores, que cumplen la misión más importante del colegio y de un país, enseñar. Hay diferentes tipos de profesores: están los fomes, los que aplican técnicas de aprendizaje del año de Peter Rock, y están los profes entretenidos, los que se saltan los métodos clásicos y te explican de una forma diferente la materia. Eso sí, para mi no son profesores, son maestros.